Aunque errar es humano, los clientes de aerolíneas tienen en su mano evitar la mayor parte de los fallos que se cometen antes de embarcar. El quid está en la planificación previa al vuelo. Subestimar el tiempo requerido hasta la terminal, ignorar las notificaciones de la compañía aérea u olvidarse de reservar el parking Low Cost Aeropuerto Las Palmas, Barcelona-El Prat o Málaga-Costa del Sol son errores comunes antes de salir hacia la terminal aérea.
Si bien los viajeros pueden presentarse en el parking y abonar la tarifa en el momento, la recomendación general es reservar la plaza con días de antelación a través de Telpark, EasyPark y otras apps dedicadas. No solo es la opción más económica (por los descuentos que AENA y otros operadores ofrecen), sino que previene el tráfico de agitación y las pérdidas de tiempo antes del vuelo. En fechas señaladas (Nochevieja, puentes festivos, etcétera), la reserva anticipada es primordial.
Calcular erróneamente el trayecto entre el aeropuerto y el punto de origen puede derivar en la pérdida del vuelo. Incluso si se conoce el itinerario, existen multitud de variables que pueden alterar el tiempo requerido habitualmente: el estado del tráfico, la situación meteorológica, etcétera.
Los imprevistos relacionados con el clima y el tráfico vial son peccata minuta en comparación con las incidencias que puede experimentar un vuelo: desde los retrasos hasta las cancelaciones, sin olvidar el temido overbooking. Estas contingencias pueden evitarse prestando atención a las notificaciones de la aerolínea o acudiendo con tiempo suficiente al aeropuerto (junto con el check-in online, es la contramedida más eficaz para conservar el asiento en casos de sobreventa de billetes).
En el sector aéreo, la estricta política de equipaje pone en dificultades a los viajeros menos atentos. Los límites de peso y tamaño varían de una aerolínea a otra, por lo que se recomienda revisar la información disponible en su sitio web antes de organizar la maleta.